Cuban Kids from the 60s Exodus

En Busqueda de su Realidad Historica- 4a Parte

Home
Rio Hondo reunion-March 7, 2010-
CUBAMERICAN Documentary
Guest Book
Picture Gallery
Habla una madre - Dulce María Iglesias de Martínez -
Hacienda Don Francisco - September 26-2009-Cuban Kids from the 60's Reunion
Miami Herald-El Nuevo Herald- The Network for Operation Pedro Pan
Poema para el Dia de las Madres- Mother's Day Poem
Our Parents ...
Rio Hondo Country Club-April 26, 2009- Remembering When...Images of our Journey
Hacienda Don Francisco - September 13, 2008- Cuban Kids from the 60's Exodus reunion
Hacienda Santa Maria-March 15,2008
Hacienda Don Francisco, the Gaviña Family Ranch - September 29, 2007
Cuban kids return to Colfax refuge
Rio Hondo Golf Club Reunion-April 22 2007
Contact Information
Our History
Our First Reunion, September 25th, 2005
Our Second Reunion, March 26, 2006
Our Third Reunion, September 9, 2006
Relocation Map and The Florida Camps
Sonia Flew, October 1st, 2006
Agustin Blazquez
Misa archidiocesana
En Busca de su Realidad Historica- 1a. Parte
En Busqueda de su Realidad Historica- 2a Parte
En Busqueda de su Realidad Historica- 3a Parte
En Busqueda de su Realidad Historica- 4a Parte

Pedro Panes de Los Ángeles [cuarta parte]

 

En Búsqueda de su Realidad Histórica

Por Antonio Imbert

A propósito de la publicación del secundo artículo acerca de los Pedro Panes de Los Ángeles, sobre la epopeya de los niños de la Revolución cubana, recibí una llamada telefónica por demás interesante. El que escribe es eso precisamente lo que espera, interesar al lector en el tema que expone en su reportaje.

            El lector que se comunicó conmigo me advierte de una incorrección en ese artículo, donde llamo Pedro Pan a los niños del éxodo londinense de la Segunda Guerra Mundial. Según su observación, ese es un nombre registrado que no pude ser publicado sin autorización. Lo primero que llegó a mi mente fue la idea que se trataba de un agente de los Estudios Disney, por el uso que hago de la película Narnia. Pero él lo negó, alegando que no pertenecía a organización alguna, sino que sólo me alertaba de cualquier futura consecuencia legal, etc., etc.

            Me interesó su charla, y le dije que le agradecería que me enviara por fax o vía Internet todas las cosas, que según él, no debían ser publicar con referencia a la Operación Pedro Pan, para discutirlas con mi director. Me preguntó por  el nombre del director, pero claro, si él había leído el artículo en el semanario 20 de Mayo sin dudas sabía quién era el director. Por lo tanto, le suplique que se identificara conmigo y que no dejara de escribirme, su respuesta fue cortar la llamada.

            Como han pasado dos semanas del incidente y no he tenido noticia suya, decidí publicar esta columna que no estaba en agenda, y además, ampliar mis investigaciones sobre el origen del éxodo de niños de mayor envergadura del siglo veinte. La Operación Pedro Pan condujo al exilio en Estados Unidos a más de 14 mil niños en el período de dos años, desde 1960 al 1962, y mantenida en secreto durante casi todo el tiempo de su ejecución.

            El 1960 fue conocido en Cuba como el año del miedo. Fue patentada la consigna del populacho: “Cuba sí, yanqui no;”  en enero Castro recibió la solidaridad de la China de Mao Zetung; y en  ese mismo mes, el líder de la Revolución atacó con virulencia a la Iglesia Católica Cubana. En febrero recibió al ministro soviético, Anastas Mikoyán, para firmar un pacto comercial y estrechar lazos amistosos con la Unión Soviética. Estos y otros incidentes de carácter internacional, desembocaron en las primeras intervenciones practicadas por la Revolución, contra los medios de difusión, las compañías del petróleo y todas las empresas norteamericanas.

            Pero el pánico que cundió entre los padres fue el temor a que sus hijos les fueran arrebatados. El anuncio de Fidel Castro el 27 de mayo fue una puñalada al corazón de la familia: ‘cada 15 días se integrarían 2,500 jóvenes a los campamentos de adoctrinamientos revolucionarios existentes en Minas del Frío, en la Sierra Maestra.’

            La Patria Potestad en Cuba había sido asesinada por una Revolución absurda y criminal.

            Jim Baker, director de la Academia Ruston de La Habana, y un grupo de miembros de la Cámara norteamericana  del comercio con Cuba, se entrevistaron con el Monseñor Welsh, director del “Catholic Welfare Boreau de Miami,” para explicarle la situación de la Patria Potestad en Cuba y el temor de los padres por la seguridad de sus hijos.

            A propósito, el Padre Bryan O. Walsh había recibido en su oficina la visita de un niño, recién llegado de Cuba, que necesitaba atención de un hogar porque carecía de familia. Su nombre era, o es si aún vive, Pedro. El incidente conmovió al Padre Walsh, que se preguntó cuánto más “Pedros” llegarían de Cuba en estado de desamparo. El 12 de diciembre de ese año 1960, Mr. Beker y el Monseñor Walsh, se reunieron para decidir el comienzo de la expatriación de los niños cubanos, hasta los 15 años de edad, mediante la llamada “visa Waiver.”  De este modo quedó patentada la Operación Pedro Pan, en alusión a los “Pedros” [desamparados] que llegarían, y “Pan” [en honor al niño eterno, Peter Pan, del mitológico mundo del Nuncajamás] como deberá ser la Cuba del futuro.

            En el acuerdo alcanzado con la dictadura habían participado cubanos, como es el caso de Mongo y Polita Grau Agüero, sobrinos del expresidente cubano, Ramón Grau San Martín, que tuvieron que pulgar 21 y 14 años en las cárceles políticas por su osadía.

            Casi todos los protagonistas, cuando no todos, han muerto ya después de casi medio siglo del éxodo de los niños. El Padre Walsh falleció en el 2001, a los 71 años de edad, “habiendo dejado un libro de memorias sobre la Operación Pedro Pan y sus experiencias con los refugiados.”

            La escritora Ivette Leyva Martínez, ha dicho: “Con apenas 30 años de edad, Walsh no sólo fue el promotor del mayor éxodo infantil que conoció el siglo XX, sino que devino en padre adoptivo de una generación de niños cubanos a quienes protegió, alimentó y sirvió de guía espiritual en momentos difíciles.”   

            Yo le preguntaría al lector anónimo que me alertó sobre los derechos del nombre Pedro Pan,  ¿a cuál de los mencionados anteriormente se le adjudicará la propiedad jurídica del hecho histórico: Jim Baker, Mons. Walsh, Mongo o Polita Grau.?  ¡Por favor!

imbertantoniog@yahoo.com